101
veces has leído sobre meditación
Fue por ahí de 1995 que estaba acostado en un círculo, era una meditación del tipo de visualización, en donde ves (con los ojos cerrados) que algo llamémosle energía, recorre tu cuerpo.
Por esos años me topé con libros como el I-Ching, conocí otros tipos de meditación y leí sobre este tipo de filosofías y prácticas.
Un libro importante es el de Jorge Luis Borges: ¿Qué es el Budismo?, co-escrito con Alicia Jurado y que no necesariamente es el tipo de libro que esperas de Borges.
En este libro, JLB hace un repaso de las tradiciones y filosofías que van desde el Hinduismo hasta el Budismo Zen, lo que para mi fue muy util para entender el origen y contexto de la meditación como práctica.
También por esa época me topé con el término Synchronicity, gracias al booklet que se encontraba adentro de la edición de cuatro CD’s de The Police (Message in a Box), y en donde se explica como Sting había estado leyendo a Carl Gustav Jung y se inspiró para escribir las letras de Synchronicity I y Synchronicity II. Paso seguido, fui a una librería a comprar La Teoría de la Sincronicidad de C.G. Jung y poco tiempo después me di cuenta que fue Jung quién hizo el prefacio a la traducción que hizo Richard Wilhelm del I-Ching.
Todo esto mientras asistía a Siddha Yoga, una corriente de meditación. Es decir, fue una etapa intensa en la que se fueron conectando y atrayendo sincronísticamente las cosas.
Durante una entrega de tercer semestre de la carrera, después de día y noche de estar dibujando (a mano) los planos de Fallingwater del arquitecto Frank Lloyd Wright, me desvanecí, rayé el plano sobre el restirador y me quedé profundamente “dormido”.
En este estado experimenté “ver” un tipo de luz azul, flotando a través de la habitación (en otra habitación)… sé lo que están pensando, cero sustancias psicotrópicas, sólo café.
Un arquitecto y profesor de la carrera, estudioso de esto, me dijo: “a lo que viste le llaman la La Perla Azul” y continuó: “hay monjes que meditan toda su vida y no la ven”. Me pareció exagerado, aunque alimentó más mi interés.
Empecé a sentirme muy alerta de estas sincronías y estados elevados. Solía meditar regularmente y por varios años experimenté desdoblamientos, que no necesariamente me gustaban, la realidad es que me dan más miedo que paz, pero me dieron:
La libertad de creer en lo metafísico.
A pesar de haber comprobado los beneficios de la meditación para tener claridad de pensamiento, introspección, intuición, creatividad y bajar considerablemente el estrés, no he podido tener una práctica diaria. Siempre recurro a ella cuando siento que la necesito, cuando algo me falta o cuando quiero resolver algo.
Hemos escuchado, visto, leído y experimentado 100 veces la maravilla que es meditar, y sin embargo ¿Porqué no lo hacemos?
El día a día nos rebasa. Nos ocupamos más, tenemos familia, más trabajo y más situaciones a resolver. Parece contra intuitivo pero cuesta trabajo meter algo positivo y efectivo en la agenda.
En otras situaciones de formar hábitos, por ejemplo para lograr hacer un maratón, lo que más me ha funcionado es el entrenamiento estructurado, ya que cuentas con un horario asignado, una métrica, un método comprobado y el “accountability” (perdón el anglicismo) con un coach.
Esto te permite no fallar ni un solo día (a menos que te enfermes), y mejorar cada día.
En el caso de la meditación quizá me saturé de información y teoría pero menor acción. Nunca usé ropas blancas ni me colgué (por mucho tiempo) collares (como el Rudraksha Mala). Siempre me interesó la filosofía pero no la afiliación a alguna corriente.
Está de sobra hablar del mundo en el que estamos viviendo. Ya no falta sumar una cosa más al flujo de información negativa que tenemos sumado a nuestra propia salud mental y resolución de problemas.
Así que llegué a la conclusión que tengo que incorporar la meditación permanentemente en mi vida.
Además, para lo que viene con la IA, pienso que meditar es reforzar lo humano.
Hoy tenemos que ser más humanos que nunca.
Después de este largo viaje, con casi 30 años de conocimiento y habiendo practicado diferentes formas de meditación inconstantemente…
¿Qué tipo de meditación hacer?
He estado revisando la Meditación Trascendental o TM (en inglés).
De todas las filosofías, tipos, corrientes, ¿Porqué TM?
Gente que admiro como Buckminster Fuller, David Lynch, Jerry Seinfeld, Ray Dalio y por supuesto quienes pusieron a la MT en el mapa, Los Beatles, todos coinciden en la MT.
Parece hacer sentido desde el punto de vista estructurado, como los entrenamientos estructurados que hablaba antes.
A la Meditación Trascendental no la promueven como una filosofía o religión, sino más desde el pragmatismo de la práctica y el “acceso instantáneo” a partir de un mantra personal (palabra/sonido), que te asigna un profesor certificado. Para esto se toma un curso de 4 días, diseñado por Maharishi Maheshi Yogi, el creador de esta técnica.
Y hablando de “rock stars”… como ya han leído por aquí, soy fan de Rick Rubin. Su libro de The Creative Act es una meditación en sí.
Rubin practica TM desde los 14 años, pero también mezcla y practica otros tipos de meditación según el propósito o intención. Recomiendo seguirlo en Substack.
Así que si llegaste hasta aquí probablemente con esta será la vez 101 que has leído sobre meditación. ¿Piensas hacerlo?… o como insinúa Jerry Seinfeld en el video que les compartí: “No lo intentes, hazlo”.
Les platico como me va.
H.


