Las Cosas Difíciles
Volcanes y tomate Heirloom
El otro día no me acuerdo por qué le dije a mi hija de tres años que tenía que hacer cosas difíciles, y desde entonces me ha estado indicando cuando ella cree que hizo algo difícil.
No estoy muy seguro que el concepto de “dificultad” sea un ejemplo de buen Parenting pero creo que lo que quería transmitir es el hecho de no buscar la vía fácil para resolver algo. Escuchamos mucho el consejo por todos lados de salir de la zona de confort para encontrarnos con nuestra verdadera capacidad de resolver problemas y detonar nuestra creatividad máxima, pero la realidad es que llevar a cabo cualquier esfuerzo que sea diferente a lo que tenemos automatizado en nuestra vida cotidiana requiere de mucho esfuerzo, de energía física y mental.
Y para todos los esfuerzos de cosas difíciles existen relatividades y perspectivas diferentes. Hace un par de días tuve la oportunidad de subir a la base de los volcanes de la Ciudad de México, al Paso de Cortés y caminar 12 km con casi 400 m de altimetría a casi 4000 m de altura. Esto para muchas personas es algo difícil y sobretodo para una persona de nuestro grupo que tenía una operación en la espalda reciente es algo verdaderamente difícil, un gran logro. Para otros fue muy difícil levantarse en la madrugada. El punto es que lo difícil radica en la perspectiva y en el momento de vida en el que estamos.
Ayer fueron mis cuñados a comer a mi casa y mi cuñada trajo unos tomates Heirloom para la ensalada, me quedé impresionado de su forma (como dibujo de cuento de Andersen) pero sobre todo de su sabor, “estos son los verdaderos tomates” me dijo, los originales… es decir los que no están modificados genéticamente. Conseguirlos requiere de un esfuerzo, es difícil el hábito de ir a un mercado especial a comprarlos en vez de al supermercado comercial.
Me quedé pensando como gente como ella hacen un verdadero esfuerzo por seguir una serie de valores y principios que en este caso por ejemplo, tienen que ver con lo que te metes al cuerpo. Creo que todos debemos buscar hacer las cosas difíciles que se nos hagan importantes porque esos momentos de satisfacción ya sea viendo el amanecer abajo de un volcán o comiendo los mejores tomates son de lo que se compone muy probablemente la felicidad.
foto: Héctor Coss


